La inquietud es la semilla del conocimiento, está
facultada para que con la más absoluta curiosidad se descubra todo lo que por
hoy esta desconocido, debo decir a la nueva generación de científicos que no se
dejen llevar por los temas de moda, ni por los supuestos intereses necesarios
para el mundo. Cualquier análisis y descubrimiento es importante, la ciencia es
un mundo complejo y grandioso que requiere de mucho espíritu de curiosidad, es de
caracter decir que aunque nuestra curiosidad no debe ser cuarteada por el nuevo
orden mundial, debemos buscarle un beneficio a nuestros descubrimientos y ser
conscientes de que cualquier innovación siempre trae consigo grandes males y
grandes beneficios.
El
periodismo científico no es un trabajo fácil, la dificultad de los científicos
para explicar las investigaciones casi siempre complejas, la falta de especialización
de los periodistas y la necesidad de vender la información pueden dar lugar a
noticias increíbles. He aquí la gran importancia de los divulgadores de la
ciencia que son personas que convierten toda la información científica en
verdaderas noticias o reportajes exentos de lenguaje técnico, que pueden ser
entendidas por cualquier persona
He aquí
unos cuantos ejemplos:
Y hay
otras que pueden tener muchas caras, a pesar de que las noticias parecen
independientes unas de otras, muchas forman parte de la misma historia.
Aprender a reconocerlas e integrarlas nos ayuda alcanzar una visión global
sobre los hechos. Mira un ejemplo de ello, dentro de esta información hay una
que no está relacionada con el resto.
Hoy te he traído
este post para pedirte que seas crítico con lo que escuchas en los medios de comunicación,
mi consejo es que no te quedes con la primera información sino que también te documentes
para que puedas entrar en algo como poco apasionante llamado debate.
Desde hace 70 años atrás los investigadores han estado preguntándose que
compone la felicidad, un 10% de ella está marcada por factores como la salud,
la educación, estado civil y el bienestar social, un 50% estádeterminado por la genética y el 40% restante
depende de tu comportamiento diario y de cómo te juzgas a ti y a los demás.
Centrándonos
en el 50% que le corresponde a la genética empezamos dejando por sentado que
aquellos bebes que sonrieron durante el tiempo que estuvieron en el vientre de
su madre viven un 25% más a lo largo de su vida, muchos se preguntaran el
porqué, pues la respuesta está basada en la madre, durante el tiempo de
gestación, la madre comunica a su bebe todas las emociones mediante el cordón
umbilical, por eso es importante que la madre se sienta feliz, de hecho es el
mejor momento para comenzar a realizar actividades que produzcan en su bebe
sensaciones de felicidad, ingenio y creatividad.
Hay madres que leen, escucha
música y todo eso se lo transmite a su hijo, incluso pueden llegar a inculcar
prontamente alguna afición para el futuro, además de sembrar aptitudes también transmite
cariño.
De los 0 a
los 3 años el contacto físico es fundamental y vital, un bebe que no recibe
amor puede morir, marasmo se llama la enfermedad que lo explica, en este
espacio de tiempo también imitamos todo lo que nos da placer, si un bebe
observa a su padre hacer algo que le da placer lo imita
La
felicidad nace y se hace, las actitudes, decisiones y procesos interiores son
vitales para propiciar felicidad o infelicidad en nuestras vidas, una mañana
que fui al cajero a pagar el arriendo y vi a un viejecito desarrapado tomando
el halo de luz que dejaba el sol una mañana de invierno, corrí a casa
desesperada prepare un termo de café, recogí unas cuantas cosas que tenía en
una caja para venderlas y compre la barra más cara de pan de toda mi vida y
apresuradamente fui al sitio donde vi al abuelo, y allí seguía él, cuando le di
todas las cosas que había recogido para dárselas sentí en mi cuerpo una
sensación inexplicable de felicidad, pese a que el rostro del abuelo no demostraba
completa satisfacción, mi cuerpo sintió una recompensa.
La
universidad de Edimburgo ha realizado un estudio a 900 pares de mellizos y
gemelos, determinando así, que un 50% de
la felicidad se hereda desde el nacimiento, según el estudio lo que adquirimos
no son tanto los genes sino rasgos de personalidad por ejemplo la extraversión,
la tendencia a la sociabilidad o la estabilidad emocional que nos da la
serenidad para afrontar las dificultades.
Con lo cual podemos entender que con
unos genes adecuados habremos creado unas capacidades de fortaleza y
resiliencia para cuando afrontamos problemas en la vida, es decir, una parte de
nuestra felicidad ya viene encaminada.
Según los fundamentos de la investigación, los gemelos
idénticos son genéticamente iguales mientras que los mellizos no lo son, con lo
cual es factible comparar los dos grupos para deducir el grado de influencia que tiene la genética en cada rasgo específico.
En este caso, los científicos seleccionaron personas
que tenía la predisposición a no preocuparse y que eran sociables y
concienzudos.
Estas tres características han sido vinculadas por
otra investigación a un sentimiento general de felicidad o bienestar.
Las diferencias entre los resultados entre gemelos y
mellizos sugiere que esos rasgos estaban en un 50% influidos por factores
genéticos.
El doctor Alex Linley, encargado de la investigación,
indico que si otrosanálisis respaldan
el contenido genético, es absurdo pensar que la naturaleza les ha dado a las
personas un nivel fijo en términos de felicidad, es decir la gente tiene una
escala con diferentes niveles de felicidad y es posible influir en esto con técnicas
cuyo funcionamiento se ha demostrado.
No obstante, la opinión de los psicólogos
frente a este estudio, nos anima a entrenar nuestro ser para generarle más
bienestar, estos profesionales han desarrollado varias técnicas para evaluar el
tipo de personalidad e incluso el nivel de felicidad.
Dentro de estas técnicas esta elaborar listas de
puntos fuertes para usarlos todos los días o escribir un diario en el cual vas
indicando porque te sientes agradecido cada día.
Para lograr la felicidad no existe una formula de la
cual podamos echar mano, sin embargo podemos realizar varias acciones para
predisponer dicha sensación por ejemplo:
üSonreír y estar a gusto contigo misma
üAprender a desear lo que uno tiene
üHallar los puntos positivos de cada cosa que nos
sucede.
Un día en
el alto de una montaña me encontré con un poblador que pasaba cargado con un montón
de paja al hombro y me apeteció preguntarle que era una buena vida para él y me
contesto " jugar a tirar piedras con mi hna Laura en el rio, y seguí mi
interrogatorio cuestionándole que sería una buena vida para Laura y me dijo
" ponerse el vestido de los domingos" y para tus padres " que yo
traiga dinero a casa"
Con esa última
respuesta seguí mi camino y me di cuenta que para cada persona el contexto de
buena vida era diferente, de repente recordé que había leído en un libro de una
terapeuta coreana Insoo King Berg que para ella la buena vida era contribuir a
que la existencia de los demás fuera mas feliz, podía haberse quedado en una opinión
personal pero lo cierto es que los estudios realizados y mi propia experiencia
personal le dan la razón.
Todavía
recuerdo con emoción una mañana que fui al cajero a pagar el arriendo y vi a un
viejecito desarrapado tomando el halo de luz que dejaba el sol, una mañana fría de
invierno.
Corrí a casa desesperada prepare un termo de café, recogí unas
cuantas cosas que tenía en una caja para venderlas y compre la barra más cara
de pan de toda mi vida y apresuradamente fui al sitio donde vi al abuelo, y allí
seguía él, sentí en mi cuerpo una sensación inexplicable de felicidad, cuando
le di todas las cosas que había recogido para dárselas, aunque el rostro del
abuelo no fue de una felicidad apabullante, mi alma recibió un premio mayor que
provenía de un estado emocional muy fuerte llamado felicidad. De hecho
creo que este estado emocional está lejos del hedonismo y el egoísmo feroz
porque por naturaleza lo que nos hace felices es dar y no recibir.