En Londres no es fácil ser taxista porque se tiene que pasar un examen llamado The
Knowledge en el que se pone a prueba la memorización de más de 25.000 calles y
miles de sitios de interés. Sólo la mitad de los aspirantes superan la prueba,
este es un sitio perfecto para que un neurocientífico estudie si el cerebro
expuesto al aprendizaje es capaz de modificarse.
En
el año 2000, Eleanor Maguire, analizó a 79 candidatos a taxistas mediante una
serie de escáneres cerebrales. A priori, ninguno tenía diferencia en su
hipocampo posterior, donde reside la memoria a largo plazo y la ubicación
espacial. Al pasar cuatro años de
estudio, Maguire volvió a analizar el cerebro tanto de los que aprobaron como
de los que no lo consiguieron. Los 39 que aprobaron la prueba fueron aquellos
que tenían un mayor hipocampo posterior.
Es
decir, en cuatro años de estudio estas personas aumentaron la zona del cerebro
que necesitaban para conseguir su objetivo. El estudio de Maguire es una
demostración de la plasticidad del cerebro al ser capaz de desarrollar un talento
a través del aprendizaje.
Realizar
ejercicio permanentemente, entrenar la memoria con juegos dinámicos, ser
curioso, pensar en positivo, comer saludable, lee libros, descansar lo
suficiente, no utilizar el GPS, hacer las cuentas sin ayuda de una calculadora, son varios de los
comportamientos que se debe adoptar para que el cerebro vaya madurando y
aumentando así, la capacidad cerebral.
Juan
Segovia, psicólogo cuencano de la universidad de Azuay indica que la mente nunca para de aprender y
tampoco envejece, el cerebro tiene una capacidad para poder grabar todo lo que percibe consiente e inconscientemente,
nos explica que un experimento adecuado para verificar estas palabras es ver un
foco de 100 watts, con luz de día durante 10 segundos, la experiencia al cerrar
los ojos radica en que la retina muestra la grabación que hizo el cerebro de
todas las tonalidades de luz que ha captado, dicho experimento fue ejecutado en
niños y adolescentes que experimentaron
un desarrollo cerebral gradual, sin duda esto solo es comparable al obturador
de una cámara cuando trata de capturar al detalle un objeto.
La
inteligencia de un individuo esta subyugada a la calidad de las funciones
cerebrales. A lo largo del tiempo el ser humano ha tratado de mejorar la
capacidad funcional del cerebro. Los padres en general son los más preocupados por el coeficiente
intelectual de los hijos y uno de los grandes deseos de hacer algo, surge
cuando tienen un infante con retardo mental. En este caso, están dispuestos a probar
cualquier remedio prescrito por un médico.
Los alimentos
y los comportamientos no son los únicos que estimulan el cerebro también hay
algunos tipos de drogas que han tratado de aumentar la capacidad funcional del
cerebro.
En el mercado
a día de hoy existen estimulantes para el sistema nervioso central y para
aumentar la actividad cerebral. Dentro de una media taza de café, té o cacao se
puede encontrar una poderosa droga que contiene de 30 a 100 mg de cafeína, la
misma es un gran estimulante para el sistema nervioso central que causa
elevación de ánimo y el aumento de alerta, reduciendo así, el cansancio y la
fatiga. Una dosis de 1 gramo puede causar inquietud, irritabilidad, excitación,
insomnio, temblor, palpitaciones, respiración rápida.
Otros
estimulantes conocidos y altamente utilizados por los jóvenes son las
anfetaminas cuyo apodo conocido Píldoras Pep y Speed, estas producen un aumento
en el cálculo mental, así como en la actividad física. Los estudiantes las
utilizan a la hora de dar los exámenes para mantenerse despiertos durante
largas horas. Sin embargo, puede causar un estado de confusión
en lugar de permitir mayor tiempo efectivo de estudio.
Muchos
pacientes con narcolepsia que se duermen durante el día por períodos cortos han
sido tratados con anfetaminas. Sin embargo también existen abusos en el área
deportiva para aumentar la capacidad física es por eso que en competiciones de
esta índole se realizan exámenes de orina para detectar la presencia de esta
droga y posteriormente se descalifica al portador.
Otra
droga vivificante es la creatina, actúa como un ácido orgánico que le entrega
energía a las células del cuerpo, algunas personas la toman para ganar fuerza
en los músculos, incluyendo para el cerebro. Según un estudio publicado en la
edición online de Proceedings of the Royal Society, los científicos de
la Universidad de Sídney en Australia determinaron que la creatina tiene la
cualidad desacelerar los procesos mentales, lo cual sería significativo para
nuestra actividad intelectual.
El
chocolate también se presenta como un estimulador para el cerebro, comiendo una
barra de chocolate se engorda de 35 a 200 gramos y a la vez también se ayuda a
mejora de la memoria y el aprendizaje.
Las
bondades del Omega 3 han sido más que anunciadas por los expertos en la salud, se
encuentra presente en pescados, nueces y legumbres, contiene ácidos grasos que
son ideales para ayudar a subir el estado de ánimo y reducir el desgate cerebral producido por el
cansancio o la edad.
ESCRITO POR KQ.G
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