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lunes, 27 de abril de 2015

LA MITAD DE LA SONRISA LA HEREDAMOS


¿Tenemos genes de la felicidad?

Desde hace 70 años atrás los investigadores han estado preguntándose que compone la felicidad, un 10% de ella está marcada por factores como la salud, la educación, estado civil y el bienestar social, un 50% está  determinado por la genética y el 40% restante depende de tu comportamiento diario y de cómo te juzgas a ti y a los demás.

Centrándonos en el 50% que le corresponde a la genética empezamos dejando por sentado que aquellos bebes que sonrieron durante el tiempo que estuvieron en el vientre de su madre viven un 25% más a lo largo de su vida, muchos se preguntaran el porqué, pues la respuesta está basada en la madre, durante el tiempo de gestación, la madre comunica a su bebe todas las emociones mediante el cordón umbilical, por eso es importante que la madre se sienta feliz, de hecho es el mejor momento para comenzar a realizar actividades que produzcan en su bebe sensaciones de felicidad, ingenio y creatividad. 

Hay madres que leen, escucha música y todo eso se lo transmite a su hijo, incluso pueden llegar a inculcar prontamente alguna afición para el futuro, además de sembrar aptitudes también transmite cariño.

 De los 0 a los 3 años el contacto físico es fundamental y vital, un bebe que no recibe amor puede morir, marasmo se llama la enfermedad que lo explica, en este espacio de tiempo también imitamos todo lo que nos da placer, si un bebe observa a su padre hacer algo que le da placer lo imita




La felicidad nace y se hace, las actitudes, decisiones y procesos interiores son vitales para propiciar felicidad o infelicidad en nuestras vidas, una mañana que fui al cajero a pagar el arriendo y vi a un viejecito desarrapado tomando el halo de luz que dejaba el sol una mañana de invierno, corrí a casa desesperada prepare un termo de café, recogí unas cuantas cosas que tenía en una caja para venderlas y compre la barra más cara de pan de toda mi vida y apresuradamente fui al sitio donde vi al abuelo, y allí seguía él, cuando le di todas las cosas que había recogido para dárselas sentí en mi cuerpo una sensación inexplicable de felicidad, pese a que el rostro del abuelo no demostraba completa satisfacción, mi cuerpo sintió una recompensa.

La universidad de Edimburgo ha realizado un estudio a 900 pares de mellizos y gemelos,  determinando así, que un 50% de la felicidad se hereda desde el nacimiento, según el estudio lo que adquirimos no son tanto los genes sino rasgos de personalidad por ejemplo la extraversión, la tendencia a la sociabilidad o la estabilidad emocional que nos da la serenidad para afrontar las dificultades.

Con lo cual podemos entender que con unos genes adecuados habremos creado unas capacidades de fortaleza y resiliencia para cuando afrontamos problemas en la vida, es decir, una parte de nuestra felicidad ya viene encaminada.

Según los fundamentos de la investigación, los gemelos idénticos son genéticamente iguales mientras que los mellizos no lo son, con lo cual es factible comparar los dos grupos para deducir el grado de influencia  que tiene la genética en cada rasgo específico.
En este caso, los científicos seleccionaron personas que tenía la predisposición a no preocuparse y que eran sociables y concienzudos.

Estas tres características han sido vinculadas por otra investigación a un sentimiento general de felicidad o bienestar.
Las diferencias entre los resultados entre gemelos y mellizos sugiere que esos rasgos estaban en un 50% influidos por factores genéticos.

El doctor Alex Linley, encargado de la investigación, indico que si otros  análisis respaldan el contenido genético, es absurdo pensar que la naturaleza les ha dado a las personas un nivel fijo en términos de felicidad, es decir la gente tiene una escala con diferentes niveles de felicidad y es posible influir en esto con técnicas cuyo funcionamiento se ha demostrado.

No obstante, la opinión de los psicólogos frente a este estudio, nos anima a entrenar nuestro ser para generarle más bienestar, estos profesionales han desarrollado varias técnicas para evaluar el tipo de personalidad e incluso el nivel de felicidad.

Dentro de estas técnicas esta elaborar listas de puntos fuertes para usarlos todos los días o escribir un diario en el cual vas indicando porque te sientes agradecido cada día.

Para lograr la felicidad no existe una formula de la cual podamos echar mano, sin embargo podemos realizar varias acciones para predisponer dicha sensación por ejemplo:

ü                                Sonreír y estar a gusto contigo misma
ü                               Aprender a desear lo que uno tiene
ü                              Hallar los puntos positivos de cada cosa que nos sucede.

 ESCRITO POR K.Q.G
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miércoles, 22 de abril de 2015

EL FELIX DE LA VIDA

Un día en el alto de una montaña me encontré con un poblador que pasaba cargado con un montón de paja al hombro y me apeteció preguntarle que era una buena vida para él y me contesto " jugar a tirar piedras con mi hna Laura en el rio, y seguí mi interrogatorio cuestionándole que sería una buena vida para Laura y me dijo " ponerse el vestido de los domingos" y para tus padres " que yo traiga dinero a casa" 

Con esa última respuesta seguí mi camino y me di cuenta que para cada persona el contexto de buena vida era diferente, de repente recordé que había leído en un libro de una terapeuta coreana Insoo King Berg que para ella la buena vida era contribuir a que la existencia de los demás fuera mas feliz, podía haberse quedado en una opinión personal pero lo cierto es que los estudios realizados y mi propia experiencia personal le dan la razón.

Todavía recuerdo con emoción una mañana que fui al cajero a pagar el arriendo y vi a un viejecito desarrapado tomando el halo de luz que dejaba el sol, una mañana fría de invierno.

Corrí a casa desesperada prepare un termo de café, recogí unas cuantas cosas que tenía en una caja para venderlas y compre la barra más cara de pan de toda mi vida y apresuradamente fui al sitio donde vi al abuelo, y allí seguía él, sentí en mi cuerpo una sensación inexplicable de felicidad, cuando le di todas las cosas que había recogido para dárselas, aunque el rostro del abuelo no fue de una felicidad apabullante, mi alma recibió un premio mayor que provenía de un estado emocional muy fuerte llamado felicidad. De hecho creo que este estado emocional está lejos del hedonismo y el egoísmo feroz porque por naturaleza lo que nos hace felices es dar y no recibir.


ESCRITO POR K.Q.G
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